En esta página reunimos los criterios técnicos que sostienen la verificación pasiva dentro del proyecto: la reconstrucción del volumen facial a partir de la disparidad entre píxeles y la coherencia de los reflejos especulares sobre la piel. Ninguna de las dos señales depende de que la persona gire la cabeza, cierre los ojos o siga una instrucción gestual. La relación entre la geometría del rostro y la distribución de la luz bajo una iluminación concreta es lo que se analiza, y es ahí donde se decide si lo que hay frente a la cámara mantiene una coherencia verificable.